............Una cueva, aun siendo granadina y destinada a albergar lances de tahúres anónimos con chinchones y garbanzos, festines pantagruélicos y ayes nocturnos, puede servir, tal como fue, de rincón para escaramuzas dialécticas entre crédulos e individuos racionales. Acaso porque descender colinas, caminar a la vera de arroyos, construir puentes endebles para atravesarlos y recorrer siembras de inmunda albardilla a solas no me consume el aliento, o porque hubo de ausentarse la que me amansa, la emprendí sin cortesías en un antipático tres contra uno. Si discutimos acerca de entes y fenómenos improbables y un sudario turinés, espurio y medieval por confesión de quien lo hubo hecho y distintos análisis con radiocarbono, lo que encendió la chispa en mi ánimo fue que aludieran a los curanderos, los magufos más castizos.
............‘Magufo’ es una palabra resultante de la unión de ‘mago’ y ‘ufólogo’, y nombra a quien cultiva o promueve una pseudociencia, como la acupuntura, el cre
acionismo, la astrología o la quiromancia, de la que ya se mofó Quevedo, pues “todas las rayas que vieres en las manos, oh curioso lector, significan que la mano se dobla por la palma y no por arriba”. En contraste, se conoce como ‘arpío’ al miembro de Alternativa Racional a las Pseudociencias, la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, una agrupación no lucrativa que impulsa el hábito del raciocinio y la lógica frente a la credulidad y los embustes paranormales; y por extensión, a los escépticos que alzan la ceja ante el esoterismo en todas sus formas y arremeten contra él por perjudicial.
............Quevedo hubiese desempeñado una buena labor de arpío. Sería fabuloso leer sus burlas sobre las caras de Bélmez, manchurrones retocados con sales de argento, carbón, lápiz y otros sistemas; o sobre el embaucador sin escrúpulos de Iker Jiménez, que inventó similitudes entre la vida de Lincoln y Kennedy, que expuso una leyenda urbana relacionada con la catástrofe de aviación de Los Rodeos, en la que se mataron casi seiscientas personas, como un incidente real; o un viejo montaje fotográfico de Joan Fontcuberta como el suceso verídico de un cosmonauta fantasma llamado Ivan Istochnikov, el nombre del fotógrafo en ruso.
............Los tiempos de crisis como el actual, en los que algunos pasean a sus santos para que les salven de la gripe porcina en aglomeraciones atolondradas, antihigiénicas y, así, contraproducentes, cuando la debilidad y la incertidumbre atizan con brío, son los de las vacas gordas para magufos y otros estafadores, ya fueren encorbatados o con alzacuellos, que exprimen la fe y la angustia ajenas para llenar sus bolsillos; y si hubo quien se quedó sin agua caliente al ducharse en la cueva de tahúres, cuyo cuarto de baño se enfría en invierno como para que uno aviste sus exhalaciones, cualquier inútil o un magufete asalariado le hubiera atribuido tal travesura a una intervención ectoplásmica antes que a una simple bombona de gas, de pronto, vacía.
............(9002 ǝp lıɹqɐ ǝp 03 'ɐíp lɐn)
............‘Magufo’ es una palabra resultante de la unión de ‘mago’ y ‘ufólogo’, y nombra a quien cultiva o promueve una pseudociencia, como la acupuntura, el cre
acionismo, la astrología o la quiromancia, de la que ya se mofó Quevedo, pues “todas las rayas que vieres en las manos, oh curioso lector, significan que la mano se dobla por la palma y no por arriba”. En contraste, se conoce como ‘arpío’ al miembro de Alternativa Racional a las Pseudociencias, la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, una agrupación no lucrativa que impulsa el hábito del raciocinio y la lógica frente a la credulidad y los embustes paranormales; y por extensión, a los escépticos que alzan la ceja ante el esoterismo en todas sus formas y arremeten contra él por perjudicial.............Quevedo hubiese desempeñado una buena labor de arpío. Sería fabuloso leer sus burlas sobre las caras de Bélmez, manchurrones retocados con sales de argento, carbón, lápiz y otros sistemas; o sobre el embaucador sin escrúpulos de Iker Jiménez, que inventó similitudes entre la vida de Lincoln y Kennedy, que expuso una leyenda urbana relacionada con la catástrofe de aviación de Los Rodeos, en la que se mataron casi seiscientas personas, como un incidente real; o un viejo montaje fotográfico de Joan Fontcuberta como el suceso verídico de un cosmonauta fantasma llamado Ivan Istochnikov, el nombre del fotógrafo en ruso.
............Los tiempos de crisis como el actual, en los que algunos pasean a sus santos para que les salven de la gripe porcina en aglomeraciones atolondradas, antihigiénicas y, así, contraproducentes, cuando la debilidad y la incertidumbre atizan con brío, son los de las vacas gordas para magufos y otros estafadores, ya fueren encorbatados o con alzacuellos, que exprimen la fe y la angustia ajenas para llenar sus bolsillos; y si hubo quien se quedó sin agua caliente al ducharse en la cueva de tahúres, cuyo cuarto de baño se enfría en invierno como para que uno aviste sus exhalaciones, cualquier inútil o un magufete asalariado le hubiera atribuido tal travesura a una intervención ectoplásmica antes que a una simple bombona de gas, de pronto, vacía.
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2 comentarios:
¿PREVENIR? NO CREO QUE SEA CURAR EN ESTOS TIEMPOS "CURIOSOS"
La verdad es que sí que es Urbanova :D
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